Amelia y Fred, su navegante, habrían aterrizado de emergencia en la Isla de Nikumaroro, sobreviviendo como náufragos por un tiempo sin especificar. Amelia habría intentado establecer comunicación con la emisora del Electra, dañado tras el aterrizaje. Esta llamada de socorro de Amelia Earhart explica su desaparición.

El avión habría aguantado a flote durante varios días ofreciendo a Amelia Earhart la oportunidad de establecer comunicación, sin obtener resultados. Los mensajes de socorro se habrían escuchado en varias emisoras de Florida, Iowa, Texas y hasta Canadá, a varios miles de kilómetros del lugar de la desaparición.

Gillespie y su equipo se apoyan en los mensajes de socorro recibidos por las emisoras, también en los huesos encontrados en 1940 en la Isla de Nikumaroro. Tras un análisis exhaustivo años más tarde un equipo de forenses dictaminó que las medidas encajaban en el esqueleto de Amelia Earhart.

La investigación, pese a no ser 100 % fidedigna, sí ofrece un margen de seguridad suficiente como para corroborar que Amelia y Fred vivieron sus últimos días como náufragos y murieron en la isla sin ninguna posibilidad de escapar de ella; y sin que los equipos de salvamento lograsen encontrarles. Esto daría fin a la enorme cantidad de teorías que acumula el misterio de Amelia Earheart, una mujer pionera en la aviación.

Nos lo cuenta hoy el periódico El Español.