Nos llegan nuevos datos sobre el derribo del Boeing B-777 de Malaysian Airlines sobre Donetsk el 17 de Julio de 2014. Grabaciones y documentos implicarían de forma directa a varios altos cargos políticos y funcionarios rusos relacionados con el Departamento de Seguridad del Gobierno de Rusia. Estarían relacionados con el comando que disparó el misil «BUK» que derribó el MH17, matando a todos sus pasajeros y tripulación. Asesinaron a 298 personas, 80 niños entre ellos.

 

Pruebas contundentes

 

Bienvenidos a bordo de nuevo, amigos de los «Misterios Aéreos». Amanecimos ayer con informaciones muy importantes sobre el caso del derribo del vuelo MH17 de Malaysian Airlines en 2014. Pruebas son claras y directas.

Existen indicios y vínculos con mucho peso que probarían la implicación de altos cargos rusos, funcionarios y políticos del Kremlin, en el atentado. Hay nuevas grabaciones que revelan vínculos de estos implicados con los comandos militares que derribaron el MH17 en el Este de Ucrania, sobre Donetsk.

 

El derribo del Boeing 777 por un misil disparado desde un lanzadera antiaérea «BUK» de fabricación rusa acabó con la vida de 298 personas; 80 menores de edad se encontraban entre las víctimas. 196 pasajeros eran de nacionalidad holandesa.

 

Ayer, 15 de Noviembre de 2019, se publicaron informaciones por parte de los investigadores holandeses del caso. Demuestran varias conversaciones telefónicas entre implicados interceptadas y señalan la implicación de altos cargos rusos del Kremlin. El derribo del MH17 por un misil disparado desde un lanzadera antiaérea «BUK» acabó con la vida de 298 personas. 80 eran niños.

 

Restos de un misil tierra-aire tipo «BUK»

 

El vuelo MH17 cubría la ruta Ámsterdam – Kuala Lumpur. Al sobrevolar el Este de Ucrania (bajo control militar de las milicias separatistas de Donetsk), un misil tierra-aire lo hizo derribó con sus 298 ocupantes, asesinando a todos al instante.

Los investigadores holandeses lograron encontrar, entre los restos carbonizados del fuselaje del Boeing 777, pruebas materiales de la presencia de un misil del tipo «BUK». Fueron halladas por los investigadores de campo en la zona (en Donetsk) donde cayó el MH17 envuelto en llamas.

Los restos del misil localizados entre los escombros del fuselaje del MH17 demostraron que pertenecía a la familia «BUK». Era un tubo de escape de un misil de ese tipo y clase. En la investigación hubo un obstáculo importante ya que no se encontraron entre esos restos el número de serie o identificación de dicho misil.

Los expertos militares han declarado que sin ese número de serie es imposible saber su año de fabricación, en qué lugar se fabricó dicho misil y en que arsenal podría haber estado almacenado.

Anteriormente yo mismo mantuve una hipótesis que probaba el derribo del MH17 por un ataque de otra aeronave militar (probablemente ucraniana; de la Ucrania pro-rusa). Con estas nuevas pruebas se descarta por completo el derribo por otra aeronave militar y su consiguiente ataque con armas aire-aire y ráfagas de balas trazadoras.

 

La investigación concluye que el misil mató a los 3 tripulantes en la cabina al instante, mientras que los pasajeros y otros tripulantes de cabina fallecieron debido a los reducidos niveles de oxígeno, frío extremo, un poderoso flujo de aire y objetos voladores cuando el avión se despedazó y cayó al suelo en Donetsk, Ucrania.

 

Se buscan testigos

 

Estas informaciones fueron publicadas en la web de la Policía Holandesa. Ésta hizo un llamamiento a la colaboración de cualquier persona que tenga pruebas para aportar o quiera testificar sobre algún aspecto de este caso. Altos cargos y funcionarios rusos del Departamento de Seguridad del Gobierno en Moscú, coordinaron las acciones de los comandos militares separatistas de la auto-proclamada República Popular de Donetsk cuando fue disparado el misil «BUK» que derribó el MH17.

Las declaraciones del Jefe de la Unidad de Investigación Criminal de la Policía Holandesa, Andy Kraag: «El análisis de las declaraciones de testigos y otras informaciones reveló que la influencia de Rusia en los asuntos de la República de Donetsk iba más allá del simple apoyo militar».

Declaraciones contundentes sobre la implicación rusa en este caso. Añadió: «Los vestigios de vínculos cercanos entre los líderes de la República Popular de Donetsk y las autoridades rusas suscitan preguntas sobre la posible implicación en el despliegue de la lanzadera que derribó el MH17».

 

Los acusados y las pruebas contra ellos

 

Las pruebas publicadas son grabaciones de conversaciones telefónicas interceptadas en Julio de 2014. Son de días anteriores y posteriores al derribo del MH17. Una conversación habla de la llegada a Donetsk de militares cercanos al Ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, cuyo nombre se repite en otra de las llamadas interceptadas.

Alexánder Bórtnikov, Director del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB o antiguo KGB) figura en las conversaciones grabadas así como Vladislav Surkov, asesor del Presidente Vladímir Putin.

 

Los principales acusados son Igor Guirkin, Serguéi Dubinski, su mano derecha Oleg Pulátov y el ucraniano Leonid Jarchenko. El juicio contra ellos será en el mes de Marzo de 2020 en Holanda pero serán juzgados en ausencia, ya que no se espera que Rusia vaya a extraditarlos.

 

En las conversaciones interceptadas se nombra a Serguéi Aksiónov, máxima autoridad en Crimea por entonces y se nombra al antiguo oficial del Ejército de Rusia, Ígor Guirkin, apodado «Strelkov». Era el Ministro de Defensa del enclave separatista en Donetsk.

En este atentado, según el fiscal holandés Fred Westerbeke, hay hasta 100 personas involucradas. En Junio de 2019 Westerbeke acusó a 3 rusos y un ucraniano, antiguos oficiales del Ejército ruso o agentes de sus servicios secretos. Ígor Guirkin, Serguéi Dubinski, Jefe de Inteligencia de los rebeldes de Donetsk, su mano derecha, Oleg Pulátov y el Comandante de una unidad separatista, el ucraniano Leonid Jarchenko. Se juzgarán en ausencia ya que Rusia no va a extraditarlos.

 

El misil BUK fue un auténtico éxito de la tecnología armamentística soviética cuando comenzó a fabricarse en los años 70 en plena Guerra Fría, alcanzando objetivos a 35 Km de distancia y a 22 Km de altura. Este misil se diseñó para que fuera un arma autónoma.

 

Los integrantes de aquella lanzadera de misiles «BUK»

 

Las investigaciones ahora se centran en la tripulación de la lanzadera de misiles tierra-aire «BUK». También en las personas que formaron parte de la cadena de mando rusa para el despliegue de este sistema antiaéreo.

Tras declarar los 3 antiguos combatientes rebeldes en una entrevista con «Reuters», confirmaron que Surkov dirigía desde el Kremlin el operativo de lucha contra el ejército ucraniano. Podría estar involucrado en el suceso del 20 de Febrero de 2014 en Kiev. Estaría al mando de las unidades de francotiradores que masacraron a la multitud en la Plaza del Maidán.

 

Según expertos militares españoles, este sistema de misiles «BUK» es demasiado complejo para que pueda ser utilizado por un grupo terrorista, por la complejidad del sistema. Pero si puede ser perfectamente dirigido por facciones separadas de algún ejército, como en esta ocasión podría haber sido la parte pro-rusa del Ejército de Ucrania.

 

Tras estas informaciones, Rusia mantiene que nada tuvo que ver con el derribo del avión y el asesinato de sus 298 ocupantes ni con estos hechos sucedidos en Kiev. Moscú ha negado públicamente estar alimentando la guerra en el Este de Ucrania.

El sistema de misiles «BUK» fue el que derribó el MH17. Pertenecía a la Brigada Antiaérea rusa nº 53, desplegada en Kursk, Oeste de Rusia y fronteriza con Ucrania. Confundieron el avión de pasajeros con uno de transporte militar tipo Antonov-24 de las Fuerzas Aéreas de Ucrania.

 

Los restos del misil localizados entre los escombros del fuselaje del MH17 demostraron que el misil pertenecía a la familia «BUK». Se trata del tubo de escape de un misil de ese tipo y clase. En la investigación hubo un obstáculo importante ya que no se encontraron entre esos restos el número de serie o identificación de dicho misil.