El Tupolev TU-144 soviético fue el primer avión supersónico de transporte de pasajeros, que logró surcar los cielos. Su vuelo inaugural se produjo hace 50 años y fue el pistoletazo de salida a una existencia donde se mezcló la tragedia, el delirio y por supuesto, el fracaso. La historia oculta dice que, quizá, los planos del Concorde, el avión supersónico de pasajeros creado por Francia y Reino Unido, fueron robados al Gobierno de Francia por agentes secretos soviéticos del antiguo servicio secreto de la URSS, el famoso KGB. Esta es su historia.