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Hace hoy, exactamente, 20 años de aquello. Cómo pasa el tiempo…

Antes de nada, quiero daros la bienvenida a bordo una vez más, amigos y amantes de los «Misterios Aéreos», a mi blog de actualidad y de opinión donde cada semana plasmo mis pensamientos acerca de diversas historias relacionadas con los enigmas más profundos e indescifrables de nuestros cielos. Hoy la historia es algo más personal…

Fue aquella jornada del 11 de Agosto de 1999 cuando tuvo lugar un eclipse de Sol. Fue el que sería el último eclipse solar del siglo XX y del segundo milenio. Hay que tener en cuenta que en el año 2000 solo hubo eclipses solares parciales. A pesar de que fue un eclipse total medio, su paso se produjo por regiones muy densamente pobladas, lo que lo convirtió hasta hoy en el eclipse total de Sol visto por mayor número de personas en toda la historia de la Humanidad.

 

La mayor concentración humana en un lugar en concreto, para ver el eclipse de Sol, se estaba dando en Hungría. Fue en el Lago Balaton, a 100 Km al Suroeste de Budapest y se concentró un total de 4 millones de personas.

 

En aquella misma jornada y a la misma hora, comenzaba personalmente mi primer vuelo en la Escuela de Pilotos en el Aeropuerto de La Coruña, ciudad donde nací y ciudad donde cursé mi carrera profesional de Piloto Comercial y de Transporte de Línea Aérea. Recuerdo también el nombre de mi instructor, Alejandro Groizard (le perdí la pista con los años pero estés donde estés, deseo que sea bueno y estés feliz y a gusto trabajando). Era el primer vuelo de mi carrera, era mi primera clase de instrucción en vuelo. Estaba encantado, emocionado, no me lo creía que hubiese llegado por fin el momento. Tantas horas de vuelo en simuladores de PC (con el famoso y antiguo pero archiconocido Flight Simulator) anteriormente o volando con mi padre o con sus compañeros del Real Aeroclub de La Coruña en laMorane Saulnier-Socata MS-880 Rallye 100S, más conocida como «La Amarilla» y de matrícula EC-CLY, derivaban por fin en un momento en el que yo iba a tomar los mandos realmente.

Mis primeras horas de instrucción en vuelo debían de ser en un avión modelo Cessna C150 y así fue. Llevaba por matrícula EC-CDP. Jamás la olvidaré ni olvidaré cuantas emociones sentí a bordo de aquel avión durante las primeras 40 horas de vuelo. En ella, además, me dieron la suelta como alumno piloto; el primer día que sales a volar tú solo, sin instructor, sin nadie que te saque las castañas del fuego si la cosa se tuerce. No se torció, afortunadamente…

 

En aquella misma jornada y a la misma hora, comenzaba personalmente mi primer vuelo en la Escuela de Pilotos en el Aeropuerto de La Coruña, ciudad donde nací y ciudad donde cursé mi carrera profesional de Piloto Comercial y de Transporte de Línea Aérea.

 

Y nada más ni nada menos que ha pasado ya la friolera de 20 años. 20 años recorriendo empresas, oficinas de compañías aéreas, realizando pruebas de selección para trabajos de piloto, volando en algunas de ellas. Unas mejores, otras peores, unas inolvidables, otras que deseo borrar casi de mi mente pero, en resumen, 20 años acumulando experiencia desde el primer día que alcé el vuelo. 20 años, también, despidiendo gente que se ha dejado la vida intentando esta misma aventura, desgraciadamente, por culpa de diversos accidentes aéreos.

Dicen los expertos y entendidos en astrología (dejo libertad a cada uno para creer o no creer en estas historias) que quien comienza un gran proyecto bajo la influencia de un eclipse de Sol, alcanzará el éxito total al final del camino. No importa cuantas piedras te pongan en tu camino, pues el proyecto siempre llega a buen puerto.

 

Y nada más ni nada menos que ha pasado ya la friolera de 20 años. 20 años recorriendo empresas, oficinas de compañías aéreas, realizando pruebas de selección para trabajos de piloto, volando en algunas de ellas. Unas mejores, otras peores, unas inolvidables, otras que deseo borrar casi de mi mente pero, en resumen, 20 años acumulando experiencia.

 

Recuerdo que aquel eclipse de Sol tan famoso marcó muchísimo la vida social en todas las naciones del mundo aquel día. Se llegó a pronosticar el mismísimo fin del mundo y hasta la caída de la Estación Espacial rusa MIR sobre la ciudad de París. Las predicciones más catastróficas del modista Paco Rabanne, que angustiaron a muchos ciudadanos y provocaron la burla de la mayoría, no se cumplieron; la estación espacial rusa siguió en su órbita alrededor de la Tierra y París permaneció intacta. Hubo gente que se quemó las córneas para verlo, perdiendo hasta un 30% de visión. Hubo gente también que se llegó a suicidar porque no querían llegar vivos al «fin del mundo».

Nada más y nada menos que 2.000 millones de personas elevaron sus cabezas para mirar al cielo aquel 11 de Agosto del 99. Ante ellos, el último eclipse total del milenio. En España, la Luna no llegó a tapar más de un 80% del Sol, por ejemplo, pero os aseguro que el día se volvió noche y el cielo azul se tornó en oscuridad, literalmente, mientras estábamos volando.

 

Gracias a todos los que me habéis ayudado a llegar hasta aquí y gracias a todos los que me ayudaréis en el futuro para continuar en la buena senda. Siento deciros a los que intentasteis que no avanzara que habéis fracasado hasta el momento.

 

El primer lugar en España que recibió la sombra proyectada fue Pontevedra. Allí, el eclipse comenzó a las 10:47 horas. El recorrido del eclipse por España terminó en Palma de Mallorca a las 13:48 horas. En algunas zonas del Norte la temperatura bajó 1ºC durante la máxima ocultación y en el resto del territorio frenó la subida de los termómetros. Pero sí se notó un descenso notable de la radiación solar, según las curvas de los radiómetros de medición. 

Recuerdo, además, que los telediarios decían que la mayor concentración humana en un lugar en concreto, para ver el eclipse de Sol, se estaba dando en Hungría. Fue en el Lago Balaton, a 100 Km al Suroeste de Budapest y se concentró un total de 4 millones de personas para presenciar el eclipse total de Sol. Increíbles las cifras, una auténtica locura…

 

Dicen los expertos y entendidos en astrología (dejo libertad a cada uno para creer o no creer en estas historias) que quien comienza un gran proyecto bajo la influencia de un eclipse de Sol, alcanzará el éxito total al final del camino.

 

Quería compartir con todos vosotros en este día, 11 de Agosto de 2019, 20 años después, mi emoción por tan gratos y emocionantes recuerdos. Quien sabe, habrá que esperar hasta el final de mis días para ver si esa «leyenda» sobre comenzar proyectos personales o profesionales bajo la influencia de un eclipse solar era cierta o no. Mientras tanto, seguiré informando y contando sobre todo lo «extraño» que vaya sucediendo en nuestros cielos.

Disculpas a todos por este paréntesis en las historias de «Misterios Aéreos» que os traigo cotidianamente, para realizar hoy este recuerdo personal tan emocionante. Gracias a todos los que me habéis ayudado a llegar hasta aquí y gracias a todos los que me ayudaréis en el futuro para continuar en la buena senda. Siento deciros a los que intentasteis que no avanzara que habéis fracasado hasta el momento. Hasta el próximo vuelo del misterio, amigos….

 

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