Conocíamos la noticia ayer. Lo perdimos, según los primeros informes, a causa de un error humano. El coste económico de este paso atrás en la conquista del espacio por parte de España, 200 millones de Euros. El satélite español SEOSAT «Ingenio» se perdía para siempre a causa del accidente del Cohete Vega que lo transportaría al espacio. Unos cables mal conectados en el motor del cohete han terminado con el esfuerzo de 13 años y con la inversión de 200 millones de Euros que España invirtió en este proyecto. Os lo cuento en mi artículo de hoy.

Bienvenidos a mi blog de actualidad, amigos de los Misterios Aéreos. Hoy no traigo un tema excesivamente misterioso pero sí es un tema que nos ha impactado en la actualidad aeroespacial de nuestro país, España. Un grave retroceso en la conquista del espacio por parte de nuestro país. El mayor desastre, hasta el momento, de nuestra carrera espacial.

 

Vega es un cohete de lanzamiento desarrollado conjuntamente por la Agencia Espacial Italiana y la Agencia Espacial Europea desde 1998, cuyo primer lanzamiento tuvo lugar el 13 de Febrero de 2012 desde el puerto espacial de Kourou.​

 

El satélite español SEOSAT/INGENIO era una unidad de captura de imágenes multiespectral, de alta resolución y franja ancha de cobertura mundial, diseñada para la adquisición sistemática de imágenes del territorio Español con un tiempo mínimo de revisita. Estaría operativo para el año 2020 y se le calculaba una vida útil de 7 años. Lo primero se cumplió. Pero su vida útil fueron tan solo 8 minutos.

Debería de haber completado órbitas helio-síncronas de unos 670 km de altura, lo que equivale a unas 14.4 órbitas al día. Incluía como carga útil un instrumento óptico de alta resolución y disponía de capacidad de orientación de +35º desde nadir. SENER Aeroespacial fue el responsable principal del diseño, fabricación, integración, alineación y la verificación de la carga útil primaria de la misión.

 

8 minutos después del lanzamiento del Cohete Vega, encargado de poner la misión en órbita, la trayectoria del aparato se desvió provocando su pérdida. La misión despegó ayer a las 02:52 am, hora oficial peninsular, según lo previsto desde la base espacial de Kurú (en la Guayana Francesa). La anomalía ha ocurrido después del primer encendido del motor de la última etapa del cohete.

 

La carga útil es un instrumento óptico de alta resolución cuyo objetivo es la toma de imágenes terrestres en 2 canales, uno pancromático (PAN: blanco y negro) de 2,5 m de resolución, y uno multiespectral con 4 bandas (MS: azul, verde, rojo y NIR) de 10 m de resolución, que trabaja en modo de barrido por empuje (push-broom) y proporcionando 55 Km de franja, que cubre más de 2,5 millones de Km cuadrados por día. Todo esto lo perdimos ayer.

8 minutos después del lanzamiento del Cohete Vega, encargado de poner la misión en órbita, la trayectoria del aparato se desvió provocando su pérdida. La misión despegó ayer a las 02:52 am, hora oficial peninsular, según lo previsto desde la base espacial de Kurú (en la Guayana Francesa). La anomalía ha ocurrido después del primer encendido del motor de la última etapa del cohete. El satélite Taranis del Centro Nacional de Estudios Espaciales francés (CNES) también viajaba a bordo del aparato y también se ha perdido. Unos 8 minutos después del lanzamiento, sus responsables detectaron que el satélite se separaba de la trayectoria establecida. El artefacto comenzó a “tambalearse” y “perdió el control”, lo que ha impedido poner los satélites en órbita y ha dado al traste con ambas misiones, según ha explicado Roland Lagier, Director Técnico de «Arianespace», en la rueda de prensa celebrada ayer.

 

La carga útil de Ingenio es un instrumento óptico de alta resolución cuyo objetivo es la toma de imágenes terrestres en 2 canales, uno pancromático (PAN: blanco y negro) de 2,5 m de resolución, y uno multiespectral con 4 bandas (MS: azul, verde, rojo y NIR) de 10 m de resolución, que trabaja en modo de barrido por empuje (push-broom) y proporcionando 55 Km de franja, que cubre más de 2,5 millones de Km cuadrados por día.

 

Tras el fallo, el cohete lanzador Vega con los 2 satélites a bordo, cayó de vuelta a la Tierra y se estrelló en una zona “completamente deshabitada” del Ártico, cerca del punto de caída de la tercera etapa del cohete, según la Agencia Espacial Europea. Tras la pérdida de los satélites esta madrugada, los ingenieros analizaron los datos de telemetría y las especificaciones de fabricación del cohete Vega. Su conclusión es que el fallo está en cables que se conectaron al revés, de manera que los motores que controlan la trayectoria del cohete no han funcionado correctamente.

Se trata de un “fallo humano” durante el ensamblaje del cohete, no un fallo de diseño. La compañía francesa «Arianespace», responsable del lanzamiento y la Agencia Espacial Europea (ESA) han formado una comisión de investigación para detallar las causas del fallo y recomendar cambios. “Quiero presentar mis más profundas disculpas a nuestros clientes”, ha dicho Stephane Israël, Director Ejecutivo de Arianespace. “Desafortunadamente esto es parte de la vida en los lanzamientos espaciales”, ha añadido. El SEOSAT/INGENIO no estaba asegurado además, ha confirmado Joseph Aschbacher, Director del Programa de Observación de la Tierra de la ESA. El satélite era un proyecto impulsado por el Ministerio de Ciencia de España que dirige Pedro Duque en el que participaban varias empresas españolas lideradas por Airbus con un coste total de 200 millones de euros.

 

El satélite español SEOSAT/INGENIO era una unidad de captura de imágenes multiespectral, de alta resolución y franja ancha de cobertura mundial, diseñada para la adquisición sistemática de imágenes del territorio Español con un tiempo mínimo de revisita. Estaría operativo para el año 2020 y se le calculaba una vida útil de 7 años. Lo primero se cumplió. Pero su vida útil fueron tan solo 8 minutos.

 

El cohete Vega sufrió un accidente el pasado 10 de Julio de 2020 por el que se perdió un satélite espía del Ejército de los Emiratos Árabes Unidos. En este caso el fallo estaba en la segunda etapa del cohete. «Arianespace» asegura que ese problema se corrigió y la compañía realizó un lanzamiento exitoso sin problemas. El fallo del cohete ayer no tiene nada que ver con el de Julio, asegura el fabricante. El satélite espía de los Emiratos Árabes Unidos sí estaba asegurado por 415 millones de dólares, lo que supuso la mayor pérdida de este tipo registrada en el sector aeroespacial, según Spacenews.

Este accidente es un duro golpe para la carrera espacial española y para su industria aeroespacial, pues se esperaba que España fuese capaz de desarrollar tecnología propia para escudriñar el territorio sin depender de otros países. Una anécdota militar ilustra su importancia, aunque sus usos previstos eran principalmente civiles. En Julio de 2002, el entonces Ministro de Defensa de España, Federico Trillo, informaba de la toma de la Isla de Perejil por tropas españolas con aquel famoso: “Al alba y con tiempo duro de levante…”. Tras aquella escaramuza con Marruecos (que por cierto, acaba de lanzar su primer satélite espía) había un hecho sonrojante para algunos mandos militares. España no tuvo imágenes de lo que pasaba en el islote porque dependía de un satélite de Francia que, misteriosamente, sufrió problemas técnicos.

 

SENER Aeroespacial es el responsable principal del diseño, fabricación, integración, alineación y la verificación de la carga útil primaria de la misión.

 

Las imágenes del SEOSAT/INGENIO nos iban a servir para cartografía, agricultura, gestión de recursos naturales (nivel de los embalses), emergencias y seguridad, como por ejemplo alertar de incendios, indicar el nivel de nutrientes de un cultivo para saber cuánto fertilizante usar o detectar construcciones ilegales. También se le iban a dar usos militares, obviamente.

Y así es como ha terminado todo esto. Estrellado en alguna zona deshabitada del Ártico. El satélite Ingenio, el mayor proyecto civil de la industria espacial española, era una misión financiada por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) del Ministerio de Ciencia e Innovación y la ESA fue la responsable de llevar a cabo el proyecto. Suponía el 2º de los satélites del Programa Nacional de Observación de la Tierra por Satélite (PNOTS). De esta, España quería disponer de autonomía a la hora de obtener imágenes de este tipo, así como de soberanía sobre estas. En PNOTS se incluye también PAZ o SEOSAR lanzado en el año 2018 y cuyas imágenes serán de uso militar. La presentación del programa y de ambos aparatos por parte de los Ministros de Defensa y de Industria, Turismo y Comercio, José Antonio Alonso y Joan Clos tuvo lugar en el año 2007.

Seguiremos, como siempre, vigilando el espacio y estaremos atentos de las novedades que nos siga trayendo el Cosmos. Hasta el próximo vuelo del misterio, amigos….