Pasajeros fantasma: Los Potter. Subieron a bordo pero nunca llegaron. Embarcamos en uno de los vuelos más intrigantes de la historia de la aviación comercial. Intrigante porque no sabemos qué explicación lógica tiene esta historia. A lo largo de la historia de la aviación descubrimos episodios que acaban siendo sucesos inexplicables sin respuesta lógica a lo sucedido. Hoy descubrimos uno de esos casos.

 

Embarcamos en uno de los vuelos más intrigantes de la historia de la aviación comercial. Intrigante porque no sabemos qué explicación lógica tiene esta historia.

 

Bienvenidos a bordo, amigos de los «Misterios Aéreos». Viajamos directamente a 1968 y nos posicionamos en el Aeropuerto de Kankakee (Illinois, EEUU). Embarcamos en uno de los vuelos de la compañía aérea “Purdue Airlines”, operado por un fabuloso avión de pasajeros Douglas DC-3.

La aerolínea «Purdue Airlines» fue conocida hasta 1967 como «Purdue Airlines Incorporated». En 1942, la aerolínea se afilió al «Departamento Tecnológico de Aviación» de la Universidad de Purdue (Indiana, EEUU), para operar el programa de entrenamiento de pilotos profesionales de aviación.

La lista de pasajeros de la aeronave, que cubre la ruta Illinois – Dallas, en Texas, se encuentra ya completa. Sólo 2 pasajeros, el Sr. Jarrold L. Potter y su mujer, la Sra. Carrie, faltan por embarcar en la aeronave.

 

Los Potter, unos pasajeros muy sospechosos

 

Haciéndose ya tarde para la salida del vuelo y tras la larga espera de la tripulación, vieron llegar al matrimonio sin equipaje, corriendo desesperadamente por la plataforma del aeropuerto. Al embarcar en la aeronave, las azafatas de vuelo se sorprendieron al encontrar a esas 2 personas con un aspecto tan desmejorado físicamente. Estaban extremadamente ojerosos y su piel era pálida completamente.

Tenían un color mortecino en toda la superficie de la piel que se podía ver al descubierto. Las auxiliares de vuelo creyeron que se debía a su excitación por el miedo a perder el vuelo y por la carrera que se pegaron hasta el avión. Sentados en sus asientos, les tranquilizaron diciéndoles que no pasaba nada e indicándoles las instrucciones para abrocharse los cinturones y las normas de seguridad.

 

«Purdue Airlines» fue conocida hasta 1967 como «Purdue Airlines Incorporated». En 1942, se afilió al Departamento Tecnológico de Aviación de la Universidad de Purdue, para operar el programa de entrenamiento de pilotos profesionales de aviación.

 

El misterio de los Potter comienza en el baño del avión

 

El avión despegó sin novedad y sin ningún tipo de incidencia, salvo por el consiguiente retraso de la espera de los pasajeros rezagados. Los 2 pasajeros se pusieron a hablar entre ellos de las ventajas de viajar en avión y del panorama y las buenas vistas que se divisaban desde su ventanilla. En un momento dado, cuando el Douglas DC-3 estaba sobrevolando Rolla (Estado de Missouri, EEUU), el Sr. Jarrold L. Potter se levantó del asiento para ir al lavabo y su mujer Carrie fue detrás.

 

Y el DC-3 aterrizó en Dallas con 2 personas menos en su lista de pasajeros. Aquellas 2 personas, el matrimonio Potter, no se encontraban ya entre el resto del pasaje ni en ninguna estancia del avión.

 

La Sra. Carrie Potter manifestó su temor de que su marido se fuese a marear y después le diera el viaje con sus lamentaciones y quejas. Y discurrió sin más el tiempo total de vuelo, hasta que el avión tomó tierra finalmente en Dallas. Sorprendentemente, ni uno ni otro volvieron a salir nunca más del baño asignado para el uso de los pasajeros. Nunca volvieron a aparecer jamás a bordo de aquel Douglas DC-3 de la compañía “Purdue”.

 

El DC-3 de Purdue aterriza con 2 pasajeros menos

 

Y el DC-3 aterrizó en Dallas con 2 personas menos en su lista de pasajeros. Aquellas 2 personas, el matrimonio Potter, no se encontraban ya entre el resto del pasaje ni en ninguna estancia del avión. Se pensó en primera instancia, por darle de alguna manera un poco de lógica a aquella insólita desaparición, que quizás se hubiesen equivocado de puerta al intentar acceder al baño. Y así, hubiesen abierto accidentalmente y por equivocación una de las salidas del avión en vuelo.

Esta teoría se descartó inmediatamente en cuanto fue planteada por los investigadores. Ese hecho y esa equivocación hubiesen provocado de inmediato una situación de alerta en toda la tripulación del avión al notar un acceso del avión abierto en pleno vuelo. También se hubieran llevado el consiguiente sobresalto al notar la repentina corriente de aire y viento en el interior del avión, cosa que nadie notó en ningún momento.

 

Se pensó en primera instancia, por darle de alguna manera un poco de lógica a aquella insólita desaparición, que quizás se hubiesen equivocado de puerta al intentar acceder al baño.

 

Nadie, absolutamente nadie, consiguió nunca explicarse lo sucedido a bordo del avión de «Purdue». Así quedó registrado en un informe oficial para el asombro pasajeros, tripulantes, investigadores y policía. Pero aquella historia, aquel episodio lleno de misterio e incógnita, no estaba destinado a morirse en el recuerdo tras aquel vuelo de “Purdue” entre Illinois y Dallas.

 

En un vuelo de Lufthansa sucede lo mismo 6 años después

 

6 años después de aquella desaparición, en 1974, un avión de la aerolínea alemana “Lufthansa” con destino a Frankfurt (Alemania), despegó del Aeropuerto de Milán Malpensa, Italia. La pasajera Eleonor Thomas que iba a bordo, compartía su fila de asientos con un hombre y una mujer de carácter muy simpático y muy extrovertido. A pesar de que parecían cansados por su aspecto físico (más bien agotados) y sus ropas estaban muy viejas y desgastadas para aquella época, le llamaron mucho la atención.

 

Lo sorprendente del caso del Lufthansa de 1974 es que todos los viajeros del avión recordaban las llamativas características de aquellas 2 personas. Todos recordaban sus caras y sus ropas y todos coincidían en que parecían muy amables, simpáticos y sociables.

 

Eleonor Thomas habló con ellos animadamente hasta que ambos decidieron levantarse en mitad del vuelo y se dirigieron juntos al lavabo. Nunca más volvieron a aparecer a bordo del vuelo de Lufthansa. Cuando el avión aterrizó, al ver que no aparecían entre los pasajeros y ya había desembarcado el resto del pasaje, se registró el aparato por completo por parte de las autoridades alemanas del Aeropuerto de Frankfurt. La búsqueda fue completamente infructuosa. Jamás aparecieron en ningún hueco ni estancia del avión. La aeronave fue registrada por completo de arriba a abajo sin éxito.

 

Sorpresa en la lista de pasajeros del vuelo de Lufthansa

 

Lo sorprendente del caso del Lufthansa de 1974 es que todos los viajeros del avión recordaban las llamativas características de aquellas 2 personas. Todos recordaban sus caras y sus ropas y todos coincidían en que parecían muy amables, simpáticos y sociables.

 

La suerte de los Potter es un auténtico enigma. Quién sabe si fueron víctimas de alguna especie de paso a través de túneles espacio – temporales o bucles temporales.

 

Cuando los investigadores de aquella desaparición en vuelo, tan enigmática, revisaron la lista de pasajeros para identificar a los 2 desaparecidos, comprobaron que sus nombres correspondían justamente al Sr. Jarrold L. Potter y a la Sra. Carrie Potter. Ambos habían desaparecido en pleno vuelo en el trayecto que cubría aquel DC-3 de “Purdue” 6 años antes, en 1968, entre Illinois y Dallas.

 

Los Potter desaparecen por tercera vez a bordo en 1988

 

Y la historia se volvió a repetir en 1988, cuando un vuelo chárter con destino a Nueva York, trasladaba a 2 personas que formaban un matrimonio con apellido Potter. Ocupaban 2 asientos que estaban reservados con los mismos nombres. Tras hablar con la tripulación de vuelo, se levantaron y fueron juntos al lavabo del avión pero ninguno de los dos volvió a ser vistos jamás a bordo. Se volvieron a esfumar en pleno vuelo sin dejar ni rastro. Ni una sola pista.

 

Nadie, absolutamente nadie, consiguió nunca explicarse lo sucedido a bordo del avión de «Purdue». Así quedó registrado en un informe oficial para el asombro pasajeros, tripulantes, investigadores y policía.

 

El Sr. Jarrold L. Potter era un ejecutivo de una compañía de seguros de la Cámara de Comercio de Ilinois (EEUU). Su mujer era su secretaria personal en la misma empresa. La historia es un auténtico caso real pues existen datos que lo confirman. Los datos se encuentran corroborados en los 3 informes oficiales que se realizaron a raíz de la investigación de las 3 misteriosas desapariciones en vuelo.

Fuese cual fuese el motivo de lo sucedido y sean quienes sean los que aparecieron y desaparecieron posteriormente en los otros 2 vuelos, la historia es digna de este blog de «Misterios Aéreos». Quién sabe si fueron víctimas de alguna especie de paso a través de túneles espacio – temporales o bucles temporales. Os espero en el próximo vuelo rumbo al misterio…