Martes, 11 de Septiembre de 2001. Hace 19 años. Cielos claros y despejados sobre la capital del mundo aquella mañana. 08:46h am, hora local de New York. El terrorismo ataca en forma de una violenta tormenta de aviones estrellándose contra dos rascacielos civiles. El mundo vive el terror en directo a través de la TV. Aquel día quedará grabado en la historia, en nuestros corazones y en nuestras memorias. 11 de Septiembre de 2001. El día del ataque a América…

Reza lo siguiente el Corán, el gran libro sagrado del Islam, en su estrofa (qué casualidad) 9.11, la cual cito a continuación: “Porque se ha escrito que el hijo de Arabia despertará a una terrible Águila. La fuerza del Águila se sentirá por todas las tierras de Allah, mientras algunas personas temblarán en desesperación pero en el fondo se alegrarán: porque la fuerza del Águila limpiará las tierras de Allah y habrá paz». Es una curiosidad de las muchas que ha sido encontrada en el Corán. Precisamente uno de los símbolos más reconocidos de los Estados Unidos, después de las Estrellas y las Barras, es el Águila.

Bienvenidos a bordo de nuevo, amigos de los «Misterios Aéreos». Hoy es 11 de Septiembre. Hoy hace 19 años de los trágicos atentados del 11-S contra el World Trade Center de New York, contra el Pentágono y contra el Vuelo 93 de United Airlines. Este último  fue tomado por 4 secuestradores y es el único que no llegó a su objetivo, ya que se estrelló en un campo de Shanksville (Pensilvania). Jálid Sheij Mohámed (principal arquitecto del 11-S) confirmó que el avión se dirigía contra el Capitolio de los Estados Unidos. No voy a narrar lo sucedido en profundidad de nuevo porque todos, o muchos de nosotros, lo pudimos ver en directo a través de todas las televisiones del mundo. Pero quedan multitud de misterios sin resolver todavía sobre aquellos hechos.

 

La «suerte» podemos decir que quizá nos acompañó aquella fatídica mañana por alguna razón porque las Torres Gemelas estuvieron «solamente» con un 20% de la ocupación. Un dato que demuestra que evitó que la masacre llegara a unas cifras incalculables y salvajes de muertos.

 

En los días posteriores a los atentados del 11-S, se dieron a la prensa y a la opinión pública mundial muchos datos erróneos sobre los ataques y atentados con aquellos aviones llenos de pasajeros inocentes y de tripulantes que jamás habrían pensado en terminar de aquella manera sus carreras profesionales. ¿Datos erróneos o falsos voluntariamente? Vamos al grano.

En Junio del año 2000, un año y tres meses antes de los ataques contra el World Trade Center (WTC) y Pentágono, una empresa de páginas web, «Verisign», tuvo hasta 17 solicitudes sospechosas para crear nuevos sitios web en la red. Sus nombres lo decían todo: August11horror.comterrorattack2001.comwoldtradecenterbombs.comnewyorattack299.com, attackamerica.com , terrorattack2001.com , etc… A aquel hecho ya de por sí sospechoso (alguien sabía de sobra lo que iba a ocurrir) se le sumaron las extrañas maniobras de los diferentes mercados bursátiles a escala mundial, días antes del 11 de Septiembre.

Meses antes del 11-S, se realizó una simulación en maqueta del ataque al Pentágono. Y justamente el día de los ataques, en la sede de inteligencia de la CIA, se hizo un ejercicio similar al que se había realizado en el Pentágono que, dramáticamente, esta vez sí coincidió con la realidad. Finalmente, la «suerte» podemos decir que quizá nos acompañó aquella fatídica mañana por alguna razón porque las Torres Gemelas estuvieron «solamente» con un 20% de la ocupación. Un dato que demuestra que evitó que la masacre llegara a unas cifras incalculables y salvajes de muertos.

Otro dato muy, muy interesante nos llega de lo que sucedió con un hombre llamado John O´Neill, el cual, fue relevado de su cargo dentro del FBI. Resulta que el agente O´Neill del FBI llevaba tiempo investigando profundamente al, por entonces, máximo Jefe de Al Qaeda. No le consintieron dentro del FBI que siguiese profundizando en el tema Osama Bin Laden y de su relación con Al Qaeda. El hecho más asombroso y trágico es que, tras dejar de trabajar en el FBI, consiguió un trabajo dentro del World Trade Center donde empezó a trabajar en una de las torres ,”casualmente” el 10 de Septiembre de 2001, un día antes del ataque mortal. El 11 de Septiembre falleció en los atentados en las Torres. ¿Azar o alguien lo colocó allí para sacárselo de encima? Además, a posteriori, supimos que también, a bordo de uno de los aviones secuestrados, viajaba el espía Daniel Lewin, que trabajaba para las Fuerzas Aéreas de Israel. También falleció en los atentados ¿Azar de nuevo?

 

United 93: El avión fue tomado por 4 secuestradores y es el único que no llegó a su objetivo, ya que se estrelló en un campo de Shanksville (Pensilvania). Jálid Sheij Mohámed (principal arquitecto del 11-S) confirmó que el avión se dirigía contra el Capitolio de los Estados Unidos.

 

Otro dato muy sospechoso que se filtró a posteriori también fue el hecho de que en los vuelos secuestrados viajaban, que se sepa con plena constancia, varios científicos de la empresa aeronáutica «Raytheon», empresa especializada en fabricar sistemas militares para muchos ejércitos del mundo. En concreto, se supo que en el Boeing B-767 que se estrelló contra la Torre Norte del WTC, viajaban 3 trabajadores de aquella empresa. Eran Peter Gray, David Kovalcin, Kenneth Waldie. En el avión que se estrelló contra la Torre Sur del WTC viajaba otro trabajador de «Raytheon», Hubert Homer. Y el Vuelo 77, el avión que se desintegraría completamente e inexplicablemente contra el Pentágono, según la “versión oficial”, sin ni siquiera dejar trazas en el suelo ni partes de su fuselaje, viajaba a bordo Steve Hall, que entonces era el Director de Programas Bélicos de la mencionada compañía «Raytheon».  Curiosamente, tras los atentados del 11 de Septiembre, «Raytheon» obtuvo del gobierno norteamericano más de 400 millones de dólares para mejorar sus sistemas de misiles.

La tecnología de esta empresa militar, «Raytheon», es tan secreta que a estas investigaciones privadas que llevan este tipo de compañías se les denomina “Proyectos Negros”, proyectos que muchas veces casi rozan la mismísima ciencia ficción, proyectos que, por supuesto, siempre son para ayudar a mejorar a las fuerzas militares. «Raytheon» fue una de las compañías pioneras, en este tipo de “proyectos” (muchas veces ocultos a la opinión publica)  en estudiar  la posibilidad de pilotar un avión a distancia, a control remoto y sin necesidad de llevar piloto a bordo, todo ello a través de señales electrónicas. Así nacieron los primeros modelos de UAV (Unmanned Aerial Vehicle). Y como bien sabéis, mantengo la opinión siempre de que alguno de aquellos aviones parecía estar controlado desde fuera y no por pilotos desde dentro. Sobre todo, el del segundo impacto en las Torres Gemelas.

 

Y en el Vuelo 77, el avión que se desintegraría completamente e inexplicablemente contra el Pentágono, según la “versión oficial”, sin ni siquiera dejar trazas en el suelo ni partes de su fuselaje, viajaba a bordo Steve Hall, que entonces era el Director de Programas Bélicos de la mencionada compañía «Raytheon».

 

En su día, el periódico alemán «Der Spiegel» lo publicó a toda página: “El pasado mes de Agosto (año 2001), la compañía «Raytheon» logró en la Base Aérea de Holloman , en Nuevo Mexico (EEUU) hacer aterrizar sin piloto a bordo hasta 6 veces a un Boeing B-727. El sistema que empleó esta compañía utilizaba señales de radio que partían desde el final de la pista en la que tenía que aterrizar, se enviaban al avión desde esa posición y gracias a las órdenes electrónicas desde tierra y a la utilización de localización mediante GPS, el sistema conseguía que los aterrizajes pudieran producirse.” 

Paul Thompson, que fue un investigador muy especializado sobre lo que sucedió el 11-S en los Estados Unidos, declaró lo siguiente: “-¿Estaban en los vuelos secuestrados los empleados de «Raytheon» para activar manualmente el sistema Global Hawk o para asegurarse de su funcionamiento?”. Si se aseguraron de su funcionamiento, lo hicieron muy bien. Y luego los callaron para siempre cuando murieron a bordo de los vuelos secuestrados. El Global Hawk fue un proyecto que se hizo realidad de un vehículo aéreo no tripulado empleado por la Fuerza Aérea de los EEUU como aeronave de vigilancia aérea. Desde el punto vista operacional y de diseño, el Global Hawk es muy similar al Lockheed U-2, avión espía estadounidense.

 

El Vuelo 175. El impacto contra la Torre Sur del World Trade Center

 

El Vuelo 175 de United Airlines fue el protagonista del impacto contra la segunda torre, la Torre Sur del World Trade Center, aquella fatídica mañana del 11 de Septiembre. El vuelo era operado por un Boeing B-767-200 (recalco el modelo y la serie, un Boeing B-767 de la serie 200); su matrícula era N612UA y aquella mañana despegó del Aeropuerto de Logan, situado en Boston a las 08:14h de la mañana. El Vuelo 175 se estrelló contra la Torre Sur del WTC a las 9:02h am exactamente. Llevaba a bordo 65 personas en total, entre pasajeros y tripulación y el impacto lo pudo ver el mundo entero gracias a que las televisiones estaban emitiendo desde lugar al mundo entero en directo.

La maniobra de giro que realizó ese supuesto Boeing B-767-200 justo antes de que el Vuelo 175 impactase contra la Torre Sur del WTC, debería haber sido prohibida por su ordenador de a bordo. La posibilidad más probable para que esto sucediese es que hubiera una manipulación del sistema de suplantación automática de mandos de antemano, en tierra y antes de despegar el avión del Aeropuerto de Logan. Para hacerlo, se necesita recargar el software del avión, pero conlleva un tiempo de al menos 90 minutos. La única conclusión es que se pudo hacer en tierra antes del despegue en aquel aeropuerto.

 

El Vuelo 175 de United Airlines fue el protagonista del impacto contra la segunda torre, la Torre Sur del World Trade Center, aquella fatídica mañana del 11 de Septiembre. El vuelo era operado por un Boeing B-767-200 (recalco el modelo y la serie, un Boeing B-767 de la serie 200); su matrícula era N612UA.

 

A juzgar por la curiosa maniobra antes de estrellarse, los ordenadores de vuelo fueron claramente manipulados. El avión giró bruscamente hacia la Torre Sur como si hubiera estado a punto de no dar en el blanco, incluso el mejor de los pilotos hubiera tenido enormes problemas para acertar sobre un blanco tan pequeño a 800 km/h. El piloto automático en combinación con una baliza hubiera cumplido el trabajo, pero hubiera volado en línea recta como un rudimentario misil teledirigido.

El Vuelo 175 tuvo un comportamiento similar al del Vuelo 77 (que impactó supuestamente contra el Pentágono) en sus giros y trayectorias pues no parecía en el radar un avión comercial, sino militar según los testimonios de los controladores. El Boeing B-767 que se ve impactando contra la Torre Sur en el segundo ataque contra el WTC no es un Boeing B767-200 sino un Boeing B767 de la clase 300. Las imágenes y mediciones hechas del avión así lo demuestran. El fuselaje es algo más alargado que el de un Boeing B-767 de la clase 200. Contando las ventanitas que se ven en el avión se podría confirmar además que su fuselaje es más largo que el de uno de la clase 200.

En los días posteriores, esas fotografías de máxima calidad estuvieron colgadas en diversas webs pero posteriormente desaparecieron y ahora es difícil obtener una fotografía clara del fuselaje y ventanas del avión. Y no se trata de una anomalía fotográfica. No importa del punto de observación, siempre parece haber algo adosado al avión. La panza y fuselaje de un Boeing B-767, ambas superficies y zonas del avión, son lisas 100% y cuando las ilumina el Sol, debe producir una fina línea recta como una sombra y no dos formas claramente distintas y muy similares a toneles adosados como vemos aquí. Aunque el avión hubiera aterrizado en un aeropuerto abandonado, resultaría imposible manipular y adosar estas formas extrañas y haber llegado a Nueva York alrededor de las 9:00 horas.

 

El 767-200 tiene 45 ventanas, incluidas las dos salidas de emergencia de las alas y las ventanas que están cerradas porque son cuartos de baño o estancias tapadas. El 767-300 tiene 53 ventanillas incluyendo todas estas que acabo de comentar. He comparado un 767-232 con un 767-332.

 

Por lo tanto, en algún lugar y en algún momento de aquella mañana del 11 de Septiembre de 2001, el avión secuestrado originalmente fue sustituido por otro. Hay que recordar que este vuelo estuvo fuera de la cobertura radar durante bastantes minutos sin saber su posición y fase de vuelo. Y si se sustituyó al avión, también se sustituyó al «piloto».

Aunque a mí me cuesta mucho aceptar también este otro dato que os comento a continuación, muchos expertos y analistas fotográficos piensan que las pruebas visuales sostienen lo siguiente. En las fotografías y fotogramas del Vuelo 175 impactando contra la Torre Sur, se observa una manipulación de su turbina izquierda (en el sentido de la marcha del vuelo) pues está ligeramente inclinada y desprendida del ala izquierda (ambas deberían estar alineadas y ensambladas a sus respectivas alas). Dicha manipulación, probablemente habría sido necesaria según esta teoría, para que el avión soportara el contrapeso de los «toneles» adosados en el eje derecho y los efectos de su desestabilización aerodinámica.

 

En las fotografías y fotogramas del Vuelo 175 impactando contra la Torre Sur, se observa una manipulación de su turbina izquierda (en el sentido de la marcha del vuelo) pues está ligeramente inclinada y desprendida del ala izquierda (ambas deberían estar alineadas y ensambladas a sus respectivas alas).

 

Mi conclusión a todo esto es que estamos ante una muy alta probabilidad de que el avión de United Airlines, el desgraciado Vuelo 175, que despegó del Aeropuerto de Logan, Boston, aquella mañana del 11 de Septiembre de 2001 a las 08:14h no era el mismo avión que impactó contra la Torre Sur del World Trade Center a las 09:03h de aquel trágico día. El B-767-200 tiene 45 ventanas, incluidas las dos salidas de emergencia de las alas y las ventanas que están cerradas porque son cuartos de baño o estancias tapadas. El B-767-300 tiene 53 ventanillas incluyendo todas estas que acabo de comentar. He comparado un B-767-232 con un B-767-332.

 

Fotografías de 11 de los 19 secuestradores de los aviones que cometieron los ataques del 11S de 2001 en los EEUU.

 

Y para terminar, como curiosidad, os dejo el enlace a este vídeo donde se muestra lo que parece ser un tercer avión comercial de pasajeros sobrevolando la zona del WTC, instantes después del impacto del segundo avión. El ángulo con el que miramos es el mismo que llevarían los suicidas del segundo avión, bueno, más bien de los supuestos terroristas suicidas, en su vuelo hacia la segunda torre del WTC. ¿Existió una tercera aeronave de pasajeros en la zona en aquellos instantes en pleno ataque contra el WTC? ¿Era otro avión secuestrado? ¿Estaba preparado para atentar por si alguno de los dos anteriores no conseguía sus objetivos? Quizá nunca tengamos respuesta para estas preguntas…

Espero haber abierto vuestras mentes, espero que le deis una vuelta a todo lo ocurrido porque no siempre la versión oficial es la verdad, sencillamente para que podamos repasar nuestra memoria y los trágicos acontecimientos del 11 de Septiembre de 2001, que conmocionaron al mundo entero, por televisión y en riguroso directo. Hasta el próximo vuelo del misterio, amigos…

 

 

 

 

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